IMPOSTURAS CONTEMPLATIVAS

•2 Noviembre 2009 • 6 comentarios

Above The Town 1914-1918Chagalla

                                  
  IMPOSTURAS CONTEMPLATIVAS
 (Por Gina Martínez-Vargas Araníbar)

Me recuerdo a mi misma ausente en algún itinerario de viajes, sin ganas de abandonar aquel ventanal, del estupendo “Rez-de Chaussé” que nos cobijó en París, con vistas al Sena. Sueño, sí, sueño tantas veces despierta, quien sabe si deseando realizar los sueños que dormida,  se tornan incapaces de franquearme sus puertas hacía mundos maravillosos, redondos,  y quizás más afines con todas esas cosas que logran completarse al fin y al cabo y van a terminar con todos los caos intempestivos, que suelen asaltarnos y robarnos la paz en un suspiro caprichoso,  con visos a perennizarse y conturbar nuestro espíritu. Sueño, para bien o para mal, quizas en los peores lugares del mundo…comiéndome un croissant junto a una taza de lait au chocolat, mientras miro por esas vidrieras, a peatones agitados, subiendo o bajando escalones para llegar a los andenes y coger sus trenes, divago sin sentir las prisas, como si perteneciera a un mundo lejano y mi única labor en este mundo fuera permanecer en indecentes o indecorosas imposturas contemplativas, donde nadie se conoce con nadie y todos somos tan ajenos entre sí…Sueño,  que debería decirles algo y que al fin saldré a esa especie de mar a integrarme con ellos, a saberme sus historias y contarles algunas de las razones ocultas que pueblan mis silencios, pensando que tendría que trepar los invisibles muros, que nos impiden llegar hacia el fondo de aquello que realmente somos…Sueño, que nunca sufrí, que nunca perdí, que jamás llegó  a borrarse del todo mi sonrisa,  que cautiva a algún pintor melancólico y posthumano, porque finalmente quedó allí, en una media sonrisa, en la ironía de mi propio to be,  y que nadie se ha preguntado si es producto del desencanto y que suele perturbar a otros tantos seres, porque me creen un tanto carente de modestia, insensible o fría, porque si se tercia mi media sonrisilla  breve, se les antoja que es como una burla fina a sus angustias, y al aparente trágico cotidiano que les circunda…Me pregunto si he dejado de sentir lo que ellos suponen y van dando por hecho anticipado, bastaría darme un breve pellizco y despertar de esa apatía y saber que también he llegado a sentir lo que les duele, pero en fin, cada uno esta tan ocupado, en la labor de mirarse el ombligo, que me obligo a pensar en el consuelo de encontrarme, antes de llegar a conocerles.  

Sueño, inevitablemente sueño, que algún día llegaré hacía el lugar de mis sueños, mientras tanto sueño despierta en cualquier rincón del mundo…Será por eso que me pierden los Museos, los libros, los viajes, las evasiones premeditadas y también ciertos rincones oscuros y tranquilos, para las meditaciones y la ilusión de estar creando paraísos con los pensamientos-forma. Si la vida hay que vivirla, yo la prefiero soñar también, pero con plena lucidez, con un atisbo de recuerdos y una prodigiosa conciencia de existir, con todos sus detallados imprecisos e imperfectos para contemplar, con toda su gama de incertidumbres y vericuetos absurdos, con sus risas mudas a lo Chaplin, y sus voces trémulas cual susurros en sordina. 

Amo los Museos de Arte y grandes Salas de Exposiciones,  quizás porque me llevan hacia otros mundos lejanos, hacia el reino de las formas extrañas y colores, que intento descifrar. Paul klee: Un mundo abigarrado y pleno de colores “Una Vista del Jardín”, “Castillo y Sol”, “Paisaje Urbano con Ventanas Amarillas”, “El Puente Rojo”, “Flora en la Arena”, me dejaron una sensación extraña y expectante, tan llena de colores y una magia desconocida. Kandinski: Y sus ecuaciones geométricas, sus fusiones imperfectas, me llamaron mucho la atención: “Tensión Descompuesta”, “En Azul”, “Marco Negro”, “Painting With Border”, “Der Pfeil”, que parece un sueño (a mi juicio, claro está), “Points In The Elbow”, “Blue”, este último casi perverso en sus geometrías litigantes, pero me seducen sus aristas y colores. Delaunay: Se queda en las exploraciones, “Ein Fenster”, es más tranquilo que su impactante colorido en “Ritmo, Alegría de vivir” o “Rhythm, Joie de Vivre”, sus “Formas circulares“ y sus innumerables composiciones de ideas heterogéneas. Yo me quedo con uno,  Marc Chagall: Conectó con diversas corrientes del arte, su niñez y sus fantásticas, flotantes y levitantes formas ingrávidas, donde parecen fundirse dos mundos, uno de sueños de algodón de azúcar y otro de pesos y realidad tangible, basta fijarse en sus reiterados estados extraños de conciencia,  en las que parecen estar extasiados, inundados en una suerte de embeleso sereno y normal dentro de ese submundo de ambiguedades:  “El Cumpleaños“, es magnífico,  que sueño y divago,  con un cumpleaños así. “Flying Carriage“, ya, pero a la moderna, cuando le pongo el acelerador a más de 120 Km/h, es la única evasión parecida a volar por cuenta propia. “Above The Town” (o, Encima del Barrio), es bello, eso cuando yo era una princesa y esperaba me raptaran, igual, igual, volando ni sé a dónde ni por qué, siempre hacía ninguna parte, eso es seguro.“The Promenade“, (o El Paseo), impactante como la anterior,  otra de princesas que salen a pasear,  sin saber el rumbo de sus sueños.  “The Acrobat”, lo mejor, el besito de su ángel guía, tan surrealista y preñado de una fe desconocida.  “The Painter to the Moon”, me inquietó, es singular, tiene ese color de la luna, esa misma ingravidez, más propia de los astronautas que de los pintores afincados en tierra, un encanto ver a ese pintor cuasi levitante e inclinado extrañamente hacia atrás. Amo a un mismo tiempo a las solitarias esculturas, que aguardan con cierta dignidad, y  se yerguen como fortalezas sobre sus breves peanas, sin embargo, como mascotas de ojos tristes y mirada lánguida, para enamorar a los visitantes de Museos de Arte y Exposiciones, añorando algo de piedad o compasión, en la agitada vida de los paseantes, quizas alguien que los quiera tocar —contra toda regla museística— sentir su palpitar, su luz, su aliento de vida, sus formas a veces  más abstractas, extrañas y desconocidas y otras realistas,  remedo de un mundo en pequeño de las infinitas formas existentes de la vida.

Sí, ya esta bien de pinturas y Museos, yo igual seguiré soñando con el mundo de las eternas posibilidades, que no conozco, ni he mirado, pero que sin embargo me poseerá en cualquier momento y lugar. Seguire soñando con un nido cálido como las golondrinas, al volver del África a la cornisa de mis ventanas, cada primavera.  Quizás existe la necesidad de soñar con la expresa certidumbre de ir reparando y sanando todo lo que de imperfecto tenga la existencia, para adornar un poco quizas la vida de un Pierrot más bien nostálgico, con ataques de un Spleen perpetuo , antes que risueño.
 
                                                                                                                 
Barcelona, 02 de noviembre de 2009.

GATO VIENDO BOXEO

•2 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

GATO VIENDO BOXEO

LA CANCIÓN DEL AMOR OLVIDADO

•2 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

LA CANCIÓN DEL AMOR OLVIDADO
(Dulce María Loynaz)

Para el amor más olvidado cantaré esta canción:
No para el que humedece los ojos todavía…
Ni para el que hace ya
sonreír con un poco de emoción…
Canto para el amor sin llanto
y sin risa;
el que no tiene una rosa seca
ni unas cartas atadas con una cinta.
Sería algún amor de niño acaso…
Una plaza gris… Una nube… No sé…
Para el amor más olvidado cantaré.
Cantaré una canción
sin llamar, sin llorar, sin saber…
El nombre que no se recuerda
pudo tener dulzura:
Canción sin nombres
quiero cantarte
mientras la noche dura…
Cantar para el amor que ya no evocan
las flores con su olor
ni algún vals familiar…
Para el que no se esconde entre cada crepúsculo,
ni atisba ni persigue ni vuelve nunca más…
Para el amor más olvidado
-el más dulce…-,
el que no estoy segura de haber amado.

HABITACIONES FELICES Y CON VISTAS

•17 Octubre 2009 • 4 comentarios

Windows (2)

HABITACIONES FELICES Y CON VISTAS
(Por Gina Martínez-Vargas Araníbar)

En el intrincado mundo del hombre, parece impensado el acto de confinarse a una sola habitación, pero eso a veces es mejor a degradarse, tomar drogas, perderse en la vacuidad del consumismo, el consolarse comiendo, cuando en realidad, ese tipo de consuelo deviene de una sarta de frustraciones de otra índole, las economías sumergidas, la pobreza imperante, el no haber conseguido objetivos, el desplome de algunos sueños, las ilusiones perdidas y otras rotas quimeras inalcanzables, las insatisfacciones cotidianas, el vacío por la invasión de una atenazante soledad, la incomprensión de aquellos que estando cerca, parecen existir en mundos paralelos, la ineficaz conexión con otros seres de nuestro entorno, los fallos perdurables que suscitan la sensación de irremediables, como si no pudiéramos permitirnos el lujo de fallar, equivocarnos o errar los caminos o nuestras elecciones, las aspiraciones truncadas, con visos de imposibles, todo ello que va dejando un mal sabor de boca y un gran resquemor en nuestro ánimo, en el mundo de nosotros, los mortales y podrían ser causantes de amilanar y aniquilar la sonrisa y el bienestar de cualquier congénere en cualquier tiempo y lugar.

Sin embargo; he hallado indicios de seres que aspiraron o aspirarían tener su propio Wonderland privado en una habitación, —los más interesantes creo yo—, que nada los ha hecho más felices que ser reos de sí mismo, confinados en cuatro paredes, aquellos quienes después de conocer el mundo quisieron por voluntad propia renunciar a él, aquellos quienes después de conocer las felicidades efímeras, las buscaron en habitaciones cerradas para el mundo y decidieron crearse un mundo aparte y quizás lleno de infinitas posibilidades, donde ellos lograron gobernar y reinar en cierto modo, sin llegar a perder la felicidad, la dicha vedada a los ramplones y llegaron a conocer placeres desconocidos e impensados para una inmensa mayoría de personas; aquellos que se llevaron el scalextric con todas sus rutas marcadas a la habitación, como se lleva el mapa michelín de carreteras antes de un magnifico viaje de vacaciones y aguardaron en las estaciones cerradas y confinadas, el paso de los trenes en el tiempo, con las horas del reloj en los andenes, el maletín de los sueños e ilusiones, el abrigo y el agur que anuncia los adioses y los buenos días, al paso de cada tren en la estación de madrugada o medianoche, según se mire, para no perderse ninguno y llegar a tiempo a las citas con la vida, con la presteza optimista de dar en la diana y alcanzar el éxito primero, que no existe tal vez en ningún otro mundo y realizar los viajes hacía senderos llenos de promesas y razones. Quizás en su mundo también existieron la lobreguez de las tardes fragosas de junio, las tempestades añosas, para las cuales ya previeron los paraguas, la gabardina y los pañuelos blancos, para los catarros, las lágrimas o los sudores del pack del cansancio y la inspiración, que conlleva el trabajo que no reporta dinero, ni se espera y raramente asoma hacia el velo de lo infranqueable y traspasa los confines de esas cuatro paredes.

Encontré grandes figuras del pasado, escritores como el mismo Franz Kafka que habría aspirado gustoso hallar un sótano tranquilo, inadvertido y silencioso, para confinarse y escribir lejos del mundanal ruido y recibir la comida en la puerta cada día; quizás su gran deseo frustrado de soledad y aislamiento, porque por escribir y dedicar su vida a ello tampoco se casó, pese a tener etapas más o menos felices y afortunadas con sus novias de entonces, Felice Bauer, fue una de ellas, cuya correspondencia atestigua su estado de gran felicidad, luego tuvo otra novia o amor frustrado con Milena Jassenska y posteriormente con la judía Dora Diamant. La soledad, el desamparo y su derrumbamiento interno, fueron causa constante de su “agobiante observación de sí mismo”, la desesperación y el absurdo se observan con frecuencia en su narrativa, las claves y leyes incomprendidas que rigen el mundo, contra las cuales parece quedarse perplejo, confundido y revelarse constantemente. La norteamericana, Emily Dickinson, es la poetisa y escritora que más férreamente vive su aislamiento del mundo, quien realmente vivió y murió en el anonimato y quien escribió en la sombría estancia de Amherst, en la que Dickinson escribió toda su obra. Durante al menos un cuarto de siglo, no salio nunca de su casa, ni siquiera ya en sus últimos años de su habitación. Respondió una vez a Higginson, su maestro, al preguntarle si había ido a ver a su médico: “No he podido ir, pero trabajo en mi prisión y soy huésped de mi misma”. Otro grande de la literatura, el eximio, Snob y diletante mundano, Marcel Proust, quien cansado del mundo social en el cual se movía a menudo, anhela huir posteriormente después de una larga vida social y de la dolorosa experiencia de la muerte de su madre. Relata como un buen día se sintió un extraño, vacío y ajeno a todo aquel boato y exuberancia que lo circundaba, para dejar de asistir a las invitaciones constantes, inventándose excusas en un principio y evitándolas por completo después,  para vivir recluido en el 102 del Boulevard Haussmann de París, donde pide se recubran de corcho las paredes de su habitación, para aislarse de ruidos y volcarse en su extenso y monumental trabajo por completo, trabajo de gran esfuerzo de memorización e intento de recuperación del tiempo perdido, que le sirvió de aliciente para hallar un sentido real a su existencia, viviendo de noche y tomando mucho café, como lo relataría posteriormente Celeste Albaret, su asistente en esos años y quien estuvo presente en sus últimos momentos de vida.

Friedrich Hölderlin, poeta lírico alemán que se confinó 40 años a sí mismo en Tubinga, escribiendo sus obras y su poesía, incluida su famosa Hiperión, dedicada a su gran amor, una mujer casada con Jakob Gontard, a quien llamó Doitima en su poema Hiperión, dedicándole otros muchos poemas, y cuyo nombre real era Susette. Puedo recordar a un famoso personaje de Melville que se confinó a si mismo en su trabajo de oficina, “Bartleby el escribiente”, incurablemente solitario, llegando a la apatía total y a una gran dejadez para ejercer el trabajo de escribiente para el cual fuera contratado, respondiendo siempre igual y con una gran indiferencia ante los reclamos de su jefe: “preferiría no hacerlo”, quien termina siendo detenido por vago y encarcelado, dejándose finalmente morir de hambre en esa cárcel.

Pero más asombroso y conmovedor que todo historial habido y por haber, es tal vez el confinamiento voluntario y real de millones de jóvenes de hoy en día, llamados los Hikikimori en el Japón de hoy, que juzgo ocurre en cualquier rincón del planeta y cuya tendencia va en aumento. Ello es equivalente a los adolescentes y jóvenes adultos que deciden y prefieren recluirse en sus habitaciones, aislarse paulatinamente más y más, hasta llegar a perder el contacto con sus amistades y hasta con su familia. Es un nuevo fenómeno social que puede darse por desengaños amorosos, con sus colegas o jefes, depresiones, miedos a enfrentarse al mundo, debido a la gran presión que ejerce la sociedad sobre ellos y debido a la vida competitiva y difícil que se presenta, convirtiéndose en parásitos de sus padres y gozando a un mismo tiempo de todas las comodidades, sin esfuerzo alguno, cuyo único contacto con el mundo o los pocos amigos: es el Internet, la televisión y distraerse con los videojuegos, algunos piensan en el suicidio como una vía de escape ante las presiones familiares o sociales, con determinadas fobias inobjetables. Los medios tecnológicos de hoy en día, facilitan el fenómeno y lo hacen mucho más soportable para el Hikikimori, no así para la familia o la forma de volver a integrarlo con la realidad exterior.

Es interesante tener un mundo interior y particular, contar con momentos tranquilos que nos permitan trabajar a gusto y poder aislarse de vez en cuando, pero sin extralimitarnos en ello. Opino que jugar en solitario es extremadamente grato, también lograr ser fieles a nosotros mismos, mucho más el llegar a descubrir que no existen infiernos para los corazones solitarios, y detrás de una ventana también se pueden llegar a vislumbrar, algunos placeres que no conocen los mediocres, sin tener que confinarnos al aislamiento por ello y una especie de encuentro con ciertos paraísos perdidos, imposibles de hallar tan lejos de nosotros mismos.

 Avinyó, Barcelona, 12 de octubre de 2009.

LOS PARAGUAS DE CHERBURGO

•17 Octubre 2009 • Dejar un comentario

 LOS PARAGUAS DE CHERBURGO4

LOS PARAGUAS DE CHERBURGO

Película de Jacques Demy, cineasta francés de la Nouvelle Vague, en 1964 obtiene la Palma de Oro en el Festival de Cannes, con “Los Paraguas de Cherburgo” y un gran éxito internacional. Ganó otros Premios como el OCIC Award, y el Premio Louis Delluc en 1963; Ganadora del Premio de la Crítica del Sindicato de Críticos de Cine Francés 1964; Candidata al Premio Globo de Oro 1966 a la Mejor película extranjera y Candidata a 7 Premios Oscar 1966. Con la música de Michel Legrand.
Drama romántico y musical protagonizado por la actriz Catherine Deneuve y Nino Castelnuovo, como principales. Buenas películas de aquellos tiempos.

 

MADRE ORGULLOSA

•17 Octubre 2009 • Dejar un comentario

Bebe en canasta

Preciosa foto, sobran las palabras.

UN HOMME ET UNE FEMME

•9 Octubre 2009 • Dejar un comentario

Un homme et une femme Vingt Ans Deja A Man and Woman 20 Years Later

UN HOMME ET UNE FEMME

Escenas de la película rodada en Deuville, la Normandie francesa en 1966, escrita y dirigida por Claude Lelouch, ganador de la Palma de Oro del festival de Cannes de ese mismo año y obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera. Sus protagonistas son Anouk Aimée y Jean Louis Trintignat. El tema musical es un clásico de entonces, muy bueno,  de Francis Lai. Recuerdo apropiado del amigo Ladislao de Argentina, a quien le dedicamos este post con cariño.

LAS AFINIDADES ELECTIVAS

•9 Octubre 2009 • Dejar un comentario

Angel Custodio3

LAS AFINIDADES ELECTIVAS
(Por Gina Martínez-Vargas Araníbar)

Es muy cierto que no todo es peor con los años cronológicos, claro que con los años se empieza a sentir algún deterioro de la salud física o psíquica, casi todo lo que algún día fue ímpetu desbocado y fortaleza física, se desgasta, va encontrando su cauce, se va delineando dentro de un esquema de madurez, se va pausando para bien el arrebato, se va asimilando inmejorablemente casi todo, hasta las vergüenzas propias de la edad del pavo van pasando inadvertidamente hacia un estado más relajado y templado de tomarse las cosas, el sentido del humor está mucho más presente que antaño, lo cual denota despreocupación y relajamiento, ya nada parece tan tremendo, excepto muy pocas cosas que lo ameriten de verdad, por lo demás creo yo,  es inmejorable el estado de satisfacciones internas a las que se va llegando con los años. Se dice que se adquiere mayor sabiduría con el paso del tiempo y la premisa tiene su gran parte de verdad, pues no sólo el saber estar y lograr tomarse las cosas con calma, son los atributos de los años, sino que gracias a tranquilas y serenas reflexiones, se puede llegar muy lejos, se puede aprender más y mejor, es posible asimilar con cierta paciencia y razonamiento las cosas.

Si alguna vez fuimos coleccionistas de algo, libros, discos, películas, amistades, caprichos, revistas, y hasta de amores (no encajo en este esquema, pero supongo la generalidad es la norma), con el transcurrir del tiempo vamos descubriendo que lo que nos nutre no está en la cantidad, sino más bien en la calidad de las cosas que realmente nos llenan la vida, de las cosas o personas que nos aportan de verdad y nos son gratas, nos dan mas felicidad, más energías y con las cuales nos sentimos más llenos y mejor, en cualquier caso de los amigos de antes, siempre nos quedan menos, pasan con el transcurrir del tiempo como a través de una criba sin sentirlo, sin saberlo, sin proponerlo y al cabo de un tiempo, hasta podemos llegar a sentirnos más solos con nosotros mismos. Todos los estados son buenos. ¡Bienvenido sea un encuentro interior con nosotros mismo!. Como casi nada ocurre al azar y todo parece obedecer a un plan perfecto, a un proceso de nuestro destino, que tarde o temprano nos iba a llegar, encontrarnos o no, con X o con Y, con sensaciones de pérdida y nostalgias por el pasado, no suframos ya, simplemente vivámoslo, aceptémoslo, sepamos atravesar las fases, que como se diría optimistamente: “No hay mal que por bien no venga”, mientras nos sea posible experimentar y procurar entender por y para qué estamos en este mundo.

Nuestra felicidad no va depender de nuestros amigos, vecinos o amores, aunque pareciera que sí, creo que nuestra felicidad sólo va a depender de nosotros mismos, ellos, los amigos (as), amores, encajarán mejor o peor en nuestro entorno, aportándonos o no, lo que de bueno precisemos, lo que de calidad nos otorguen a nuestro bienestar, el no encajar con ciertos patrones, cosas o personas, simplemente nos lleva a conocer y saber más sobre nosotros mismos, a adentrarnos en el trabajo interior que no termina nunca y para el cual el tiempo siempre será breve, escaso e insuficiente. ¿Hemos pensado acaso alguna vez en nuestra Divinidad Interna?, ¿en los siglos que habrá aguardado silenciosamente el momento de hablarnos y susurrarnos las cosas que nos quiere decir?, ¿en el silencio, el trabajo, y el tiempo de prepararnos para ese encuentro con nuestro Interior?, ¿en la real magnificencia de un hecho así?. Esto creo yo, está íntimamente ligado a nuestra felicidad interior, a nuestro grado de satisfacciones más profundas, más verdaderas, que nos conecten con porciones de nuestra alma, sabiendo que está llena de sapiencia y es portadora de un  antiguo poder, que emana de la fuente misma de la creación y aunque creamos lo contrario, nos conoce muchísimo mejor que nadie en esta vida, porque ha viajado con nosotros por todos los senderos, porque nos ha salvado y ayudado, sin siquiera apercibirnos de su magia, de su mano dadivosa en incontables ocasiones, quizás, vida tras vida, minuto a minuto, cual dulce ductriz nos ha guiado, nos ha conducido de la mano invisiblemente, nos ha socorrido y nos ha calmado de tormentas impensadas, trocando nuestras vicisitudes en momentos calmos y más felices.

Creo necesariamente en la sincronía universal y perfecta de esa gran mano guía que nos acompaña en todo momento, creo por la necesidad de no sentirme perdida, abandonada e ignorada de un Dios indiferente, que quiso que existiera y fuera muy conciente de su perfección y sus bellezas paradisíacas;  aunque repetidas veces haya creído estar inmersa en un mundo de Satán, en medio de una gran desolación, con una gran y desesperante sensación de indiferencia, echada a un mundo doloroso y cruel y lo peor,  ya sin remedio, purgando mis pecados, expiando mis culpas ya inconcientes y desconocidas ahora, en esta mi existencia, pagando con saña la sin razón de mis torpezas antiguas, posiblemente  de otras vidas, a ingentes seres ahora desconocidos para mi, y con quienes tal vez debo volver a tropezar, para entregarles lo mejor de mi, para saldar mis cuentas y seguir creciendo en el camino del alma, que permanece invariablemente en la retrospectiva y en el mundo afín de los espejos, por el cual se definió mi senda, aún antes de llegar a aquí.

Barcelona, 09 de octubre de 2009.

ME DUELES

•9 Octubre 2009 • Dejar un comentario

ME DUELES
(Jaime Sabines)

Me dueles, mansamente, insoportablemente, me dueles.
Toma mi cabeza. Córtame el cuello.
Nada queda de mí después de este amor.
Entre los escombros de mi alma, búscame, escúchame.
En algún sitio, mi voz sobreviviente,
llama, pide tu asombro, tu iluminado silencio.
Atravesando muros, atmósferas, edades,
tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto)
viene desde la muerte, desde antes
del primer día que despertara al mundo.
¡Qué claridad tu rostro, qué ternura de luz ensimismada,
qué dibujo de miel sobre hojas de agua!
Amo tus ojos, amo, amo, tus ojos.
Soy como el hijo de tus ojos,
como una gota de tus ojos soy.
Levántame.
De entre tus pies levántame,
recógeme,
del suelo, de la sombra que pisas,
del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños.
Levántame.
Porque he caído de tus manos, y quiero vivir, vivir, vivir.

¿SÓLO EXISTEN ESCRITORES VAGOS?

•27 Septiembre 2009 • 2 comentarios

Remington 

¿SÓLO EXISTEN ESCRITORES VAGOS?
(Por Rose Keefe)

Además de ser un escritor prolífico y exitoso ( Return to the Scene of the Crime, To Serve and Collect, Shattered Innocence , entre otros), Richard Lindberg también es un buen amigo mío. Y sin embargo, un día leí en su sitio Web un artículo suyo que trataba del bloqueo del escritor y que puso a prueba nuestra amistad.

Como muchos escritores que se ganan la vida con su arte, yo también tuve “períodos estériles”, un eufemismo para calificar esas horas horrorosas en las que uno se queda en blanco delante de una hoja o de su ordenador. No se le ocurren las cosas tan naturalmente como de costumbre, y en el peor de los casos, no se le ocurre nada. Richard, más que nadie, habría debido ser sensible a esta pesadilla que los ecritores conocemos todos. Y no obstante, esto es lo que él opinaba al respecto:

“Nunca he creído en el bloqueo del escritor. No existe. Sólo existen escritores vagos.”

Nunca se me ocurrió que Richard pudiera tener razón. Estaba demasiado ocupada regodeándome en mi indignación justificada y deseándole que se le cortaran los hilos de la creatividad a él también. Pero ahora estoy completamente de acuerdo con él…y me imagino que, al leer este artículo, otros escritores maldecirán mi progresión igual que yo maldije la de Richard.

En mi opinión, el bloqueo del escritor se debe a la confianza excesiva que se atribuye al concepto de “inspiración”. Nos solemos representar la creatividad como una ola que nos inunda de genio y deja contenido brillante en nuestra hoja o en nuestro procesador de textos al retirarse. ¡Que usted no me malinterprete! Es una sensación que ya he experimentado y es realmente estimulante. Pero no es la norma, y por lo tanto, al no “sentirse inspirados”, ciertos escritores simplemente no escriben. Esto es fatal si uno está decidido a ser un escritor profesional.

La inspiración puede estar ausente por varios motivos: cansancio, inquietud, distracciones exteriores, etc. Pero un escritor serio debe ser capaz de superarlo todo, ESCRIBIR y ya está. No vale buscar excusas pues siempre se puede modificar lo que se ha escrito si no gusta. Lo importante es escribir algo y retocarlo después si se piensa que se debe. Yo he escrito dos libros en dos años, y aunque tuve sesiones muy creativas, la mayoría del contenido lo escribí cuando no me apetecía para nada estar sentada a mi escritorio. Mi pareja se quejaba constantemente, mi editor examinaba minuciosamente mi segundo borrador que no le daba satisfacción, y mi jefe me mandaba a casa con dolores de cabeza monstruosos, pero yo me tomaba aspirina y volvía a escribir. Por supuesto tuve que revisar mucho pero, para un sorprendente porcentaje de mis esbozos, mi editor no modificó nada o casi nada antes de incluirlos en el manuscrito final.

Sé que puede parecer demasiado simplista pero cuando uno supera los obstáculos mentales y se esfuerza por escribir, una especie de ayuda divina entra en acción. Julia Cameron, autora del best-seller Artist’s Way , decía en The Right to Write , “La verdad es que, si uno quiere ser un escritor profesional y está dispuesto a trabajar para conseguirlo, tendrá la suerte de su lado, no en su contra. Es una ley metafísica sencilla.” Por el estilo, Goethe escribió: “Sea cual sea lo que pienses o creas que eres capaz de hacer, empiézalo pues la acción encierra una gracia mágica y un poder.”

Puede que usted no comparta mi creencia en la metafísica y la gracia mágica pero es indiscutible que si usted escribe, sea cual sea su humor, se encuentra un par de palabras más cerca de su sueño de ser un escritor publicado que si se hubiese levantado de su escritorio y hubiese visto la televisión o leído los frutos del trabajo de otro escritor. De hecho, al leer un libro o un artículo, no cometa el error de comparar su claridad con la de lo que usted escribió cuando carecía de inspiración. Esto es un pequeño secreto: es muy probable que lo que haya presentado el escritor a su editor inicialmente no sea lo mismo que lo que usted esté leyendo, pues una buena relación entre un autor y su editor puede hacer maravillas. Pero eso es otro asunto.

Estoy concluyendo este artículo así que usted tiene un motivo menos para quedarse sentado aquí leyendo el trabajo de otra persona. Ya es hora de que se dirija hacia su máquina de escribir o su teclado, aunque fuese sólo para enviarnos a Richard o a mí una carta y decirnos que no sabemos de qué hablamos. ¡Al menos estará escribiendo!

Copyright 2005 por Rose Keefe

La autora de este artículo, Rose Keef, ha publicado 2 libros sobre los “gangsters” más peligrosos de los Estados Unidos después de Al Capone.
http://www.bugsmoran.net

Traducido por Gaëlle Many
http://www.buckenmeyer.com

Fuente del artículo http://www.articulo.org/autores_perfil.php?autor=1

FRISKIE DEBE SANAR

•27 Septiembre 2009 • Dejar un comentario

Friskie

Con mucho amor un pensamiento largo, firme y constante para  nuestro hijo, compañero y amigo: Friskie, enfermo de lipidosis-hepática, que debe resistir el mal y sanar…Lleva una semana hospitalizado y aún sigue muy débil y enfermito, porque demoraron en darle el dignóstico y no ha tenido un tratamiento específico y adecuado, mientras tanto ha resistido con una gran paciencia y fortaleza todos los análisis de sangre, orina y los pinchazos de las inyecciones, permaneciéndo con suero y glucosa,  para no seguir arrojando todo lo que come. Con muchísimo amor, mis pensamientos positivos para él, que lucha contra el tiempo y nos ha enseñado lo que significa amar y que no sólo los humanos pueden ostentar de tener una gran inteligencia.

Barcelona, 27 de septiembre de 2009.

Por suerte Friskie que es valiente y ha tenido suerte ha sido dado de alta del hospital, pero aún lo alimentamos en casa por la sonda que le pusieron en el cuello y el alimento le llega directo al estómago, hasta que se le revierta el mal,  tenga hambre y coma normal, no sabemos hasta cuando, esperamos sea pronto y poder escribir aquí las buenas noticias de su recuperación.

Barcelona, 03 de octubre de 2009.

El pequeño Friskie, ya empieza a comer solo de manera normal, razón por la cual los médicos del Hospital Veterinario han decidido quitarle la sonda del cuello, que lo conectaba con la vida…Ahora sólo queda seguir su evolución paso a paso y volver a verlo tan gamberro y juguetón como antes con su hermano Marco, (el perro).

Barcelona, 02 de noviembre de 2009.

OCEAN BREEZE

•27 Septiembre 2009 • Dejar un comentario

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OCEAN BREEZE
(Kenny G)

Excelente tema del músico saxofonista norteamericano Kenny G, que está incluido en su álbum “Paradise”. Otro de sus buenos álbunes es sin duda “Breathless”

 

OLVIDO

•27 Septiembre 2009 • Dejar un comentario

Olvido
(Por Octavio Paz)

Cirra los ojos y a oscuras piérdete
bajo el follaje rojo de tus párpados.
Húndete en esas espirales
del sonido que zumba y cae
y suena allá, remoto,
hacia el sitio del tímpano,
como una catarata ensordecida.
Hunde tu ser a oscuras,
anégate en tu piel,
y más, en tus entrañas;
que te deslumbre y ciegue
el hueso, lívida centella,
y entre simas y golfos de tiniebla
abra su azul penacho el fuego fatuo.
En esa sombra líquida del sueño
moja tu desnudez;
abandona tu forma, espuma
que no se sabe quién dejó en la orilla;
piérdete en tí, infinita,
en tu infinito ser,
mar que se pierde en otro mar:
olvídate y olvídame.

de “EL GIRASOL” (1943-1948)

MONSIEUR FLAUBERT, C’EST MOI

•8 Septiembre 2009 • Dejar un comentario

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MONSIEUR FLAUBERT, C’EST MOI
¿El Idiota de la Familia?
(Por Gina Martínez-Vargas Araníbar)

En cerca de  cuatro mil  páginas y en 3 tomos, escritos entre 1971-1972, comprendidos de la  existencia de Flaubert entre 1821 a 1857, y en una sobria edición de Gallimard, el filósofo existencialista Jean Paul Sastre,  se dio a la tarea de intentar demostrar lo indemostrable, que el gran novelista francés Gustave Flaubert, fuera considerado el idiota de su familia. Todos quisimos ser alguna vez Flaubert, igualar la agilidad de su exuberante pluma, dar en el clavo con el uso de “le mot juste”, como lo hizo este gran novelista y padre de “Madame Bovary” y la “Educación Sentimental”, entre otras. Escritores como el propio Joseph Conrad, Mario Vargas-Llosa, Tolstoi, Navokov, Henry James y Guy de Maupassant, lo han estudiado e intentado emular su genio y estilo escritural. Georges Perec,  se confesó como un saqueador de frases de Flaubert,  de su novela “La Educación Sentimental” e incluirlas en la suya llamada: “Las Cosas: Una historia de los años sesenta” y sólo por desear ser  Flaubert. Como lo dijera alguna vez el propio Flaubert:  ”Madame Bovary, soy yo”.   Él,  quien supo meterse indudablemente en la piel de su personaje: Emma Bovary, hasta en el momento crucial de envenenarla con arsénico, narraría después, que padeció de largas y extrañas indigestiones;  jamás habría creído que pudiese ser considerado un idiota en su familia, sólo por haber aprendido a leer entre los 7 y 8 años, pero su proceso era distinto muy posiblemente, habríamos que analizar pacientemente, sin embargo, qué había dentro de un gran genio como Flaubert, si bien es cierto,  fue un mal alumno en su Colegio y  fue considerado un vago, porque él tenía su propio mundo, es posible que hoy en día habría sido diagnosticado como un niño con Síndrome de  Déficit de Atención, como muchos de nosotros mismos de pequeños, que pareciamos habitar en nuestro propio planeta, ensimismado en algunas nubes, un mundo particular muy propio de los artistas y creadores fantasiosos y más propio de las mentes creativas, que de las prácticas y muy afincadas en tierra firme, más dispuestas a vivir del mundo tangible, que a volar con sueños e imaginarios gravitantes y fantasiosos que poblaron su mente de ensoñaciones lejanas que lo mantenían soñando despierto.

Ya notamos en el filósofo Jean Paul Sartre, un apasionado interés por aquellos artistas y escritores famosos, inteligentes, de vida tormentosa y rebeldes, como Baudelaire, y Jean Genet,  caídos en cierto modo en desgracia y cuyas oscuras existencias se impusieron con un brillo inusitado, pese a un sino desgraciado. Gustaba de analizarlos en el marco de una antropología existencial, no exenta de crudeza, como propuestas audaces y no menos polémicas que sin lugar a dudas levanta aún ampollas con “L’Idiot de la famille”. Los propios editores de Sartre, juzgan ambigua la relación Sartre-Flaubert, por contradictoria, cargada de antipatías y manifiestas simpatías. Considera a Flaubert, el autor de una cosa, que por otro lado sólo su obsesión le incitó a proseguir escribiéndola.

En el estudio Sartriano saldrían a la luz algunos aspectos del genio, su infancia, su relación con una madre poco afectuosa y un  padre tirano, su dificultad con las palabras y su eterno deseo de emular siempre a su hermano mayor,  a quien vio como un modelo a seguir.

La novela de Flaubert, “Madame Bovary”, fuerte quizás para algunos puritanos de su época, le acarreó acciones legales por un tribunal. A lo que el español Francisco Umbral comentaría: “Al solterón más casto y feo de Francia, al masturbador literario de su prosa, al solitario que sólo vive orgías de tabaco y aburrimiento, en sus paraísos de humo y gramática, se le pone un proceso por inmoral”. Y más aun, ya en el siglo XX, es declarada “pornográfica” por La Congregación del Santo Oficio e incluida en el Índice de los Libros “perversos”.

A su vez Jean Paul Sartre justifica su razón para escribir sobre Flaubert del siguiente modo: “

…¿por qué Flaubert? Por tres razones. La primera, completamente personal, hace ya mucho tiempo que dejó de actuar, aunque esté en el origen de mi elección; en 1943, al releer la Correspondencia de Flaubert, sentí que tenía una cuenta que arreglar con él y que para ello debía conocerlo mejor. Desde entonces mi antipatía inicial se trocó en empatía, única actitud requerida para comprender. Por otra parte, Flaubert se ha objetivado en sus libros… ¿Cuál es, pues, la relación del hombre con la obra..? Por último, me pareció que para esta difícil prueba era lícito escoger a un sujeto fácil… Añado que Flaubert, creador de la novela “moderna”, está en el cruce de todos nuestros problemas literarios de hoy. Y ahora, debemos comenzar. ¿Cómo? ¿Por dónde? Poco importa: se entra en un muerto como Pedro por su casa. Lo esencial es partir de un problema…”

Sabiendo que nadie es profeta en su tierra, un genio en las distancias cortas es o será siempre uno más de la especie humana, con sus virtudes y sus defectos, alguien con sus peculiaridades comunes y sus excentricidades quizás, que al fin y al cabo hasta para sus propios allegados, se constituye en un ser querido, pero nada más. Otras historias de famosos escritores avalarían esta tesis. Cuenta Vila-Matas que pese a las grandes afinidades y la gran amistad fraguada entre los escritores Jorge Luis Borges y sus grandes amigos Bioy Casares y su mujer Silvina Ocampo, ésta buscaba mil estratagemas cada vez que Bioy invitaba a comer a su casa a Borges, en cambio, ese privilegio lo habrían anhelado muchos de sus férreos seguidores y admiradores. Oí alguna vez en mi familia, por comentarios veraces, que Borges en persona no deslumbraba en absoluto, como en sus libros, quizas era de aquellos genios que como Flaubert necesitaba tiempo para fluir con admirable contundencia, y parecía en cambio muy silvestre y muy “normalito” en sus tertulias entre amigos. El mismo Franz Kafka, ya sea por inseguridades personales o no,  fue publicado y dado a conocer gracias a las diligencias y publicaciones póstumas de sus libros, que le hiciera su buen amigo Max Brod.

Otro caso, quizas de los muchos acaecidos en famosos escritores,  es el poco aprecio y valor que le da la  propia famila a los escritos  de sus allegados. La poeta gallega Rosalía de Castro, encargó a sus hijas que una vez fallecida, quemaran sus poemas, cosa que las hijas realizaron, salvándose por suerte muy pocos de sus valiosos poemas. La hermana de Fernando  Pessoa, creería que no era su hermano quien escribía sino otro, tal vez en ello él mismo  tuvo parte de culpa, pues  tenía varios heterónimos, luego, ya al fallecer el poeta, la hermana consideraría toda la soledad de su hermano y se lamentaría con los años por ello. Se cuenta igualmente que la madre polaca del poeta Apollinaire expresaría alguna vez: “¿Mi hijo un poeta?. Decid más bien que era un haragán. Rostand: ¡Ese sí, que era un poeta!”…

Y volviendo a nuestro predilecto escritor francés,  Gustave Flaubert, deseo añadir que nunca se casó, que se dedicó en cuerpo y alma a escribir sus novelas y según Emile Faguet, la única relación sentimental que marcaría su vida y tuviera un real significado para Flaubert,  sería la que mantuvo con la poetisa Louise Colet, relación tormentosa e intensa que está preservada en las innumerables cartas que ambos se escribieron a lo largo de diez añós. 

 

Barcelona, 08 de septiembre de 2009. 

 

THE SHOW MUST GO ON

•8 Septiembre 2009 • Dejar un comentario

queenn

THE SHOW MUST GO ON
(El Show Debe Continuar)

Un gran clásico del grupo Queen que salió en 1996 y quedará en el recuerdo. Un desaparecido Freddie Mercury al borde de la muerte por el Sida. Lo comparto con ustedes.

EL CEMENTERIO

•8 Septiembre 2009 • Dejar un comentario

El cementerio
(Por Robert Desnos)
Versión: Raúl Gustavo Aguirre

Aquí estará mi tumba, y sólo aquí, bajo tres árboles.
Recojo sus primeras hojas primaverales
Entre un zócalo de granito y una columna de mármol.
Recojo sus primeras hojas primaverales,
Pero otras hojas nacerán de la feliz podredumbre
De este cuerpo que, si puede, vivirá cien mil años.
Pero otras hojas nacerán de la feliz podredumbre,
Pero otras hojas se ennegrecerán
Bajo la pluma de los que cuentan sus aventuras.
Pero otras hojas se ennegrecerán
Con una tinta más líquida que la sangre y que el agua de las fuentes :
Testamentos incumplidos, palabras que se pierden más allá de los montes.
Con una tinta más líquida que la sangre y que el agua de las fuentes,
¿ Podré yo defender mi memoria del olvido
Como una jibia que huye perdiendo la sangre, perdiendo el aliento ?
¿ Podré yo defender mi memoria del olvido ?

THE HARVEST

•23 Agosto 2009 • Dejar un comentario

THE HARVEST
(Vincent Van Gogh – 1853-1890)

 THE HARVEST Vincent Van Gogh

“La Cosecha”, pintura poco conocida del pintor Vincent Van Gogh de 1888, pintada al oleo sobre lienzo (73 X 92 cm). Cuyo ejemplar se encuentra en Amsterdam en el Museo Vincent Van Gogh.
Pintura construida en planos horizontales. Van Gogh estaba interesado no sólo en la belleza de las pinturas soleadas, sino en representar la esencia de la vida. A  la derecha hay un hombre con una horca cerca al pajar y las carretas. El artista ha tratado de ilustrar algunas facetas de la vida campesina.

ET SI TU N’EXISTAIS PAS

•23 Agosto 2009 • Dejar un comentario

eternel

ET SI TU N’EXISTAIS PAS
(Joe Dassin)
Joe Dassin, un romántico de los 70’s. Temas bellos de siempre en francés, reeditados en 2006 en su álbum “Eternel…”

LOS ESCRITORES, ESOS MANIÁTICOS

•23 Agosto 2009 • 2 comentarios

 escritos

LOS ESCRITORES ESOS MANIÁTICOS
(Publicado el Viernes, 20 de Febrero del 2009 por Isabel Mallén)

La creación literaria no se explica con reglas, costumbres o tal vez manías a la hora de escribir, sin embargo, están presentes en escritores de todo el mundo.

¿Qué estímulos ayudan a desatar la imaginación?…

Algo común que recomiendan es leer novelas cuando se está escribiendo pero, a veces, cuando las musas están de vacaciones, sientes curiosidad de ver cómo se las arreglan algunos para que no decaiga la inspiración.
Y encuentran cosas curiosas, como por ejemplo:

“Yo camino y corro mucho. Creo que el cerebro se oxigena mejor”.

“Cuando retomo mi novela, para no distraerme, me premio al final con algo que me guste”.

“Después del desayuno, escribo primero a mano para después pasarlo al ordenador y así ir repasando lo escrito”.

“Escribo de madrugada, cuando se han ido todos a la cama y estoy tranquila”.

Porque otra característica que requiere la escritura es la soledad.

Cuando leo que a Claudio Magris le gusta la soledad de las cafeterías, una soledad bastante peculiar; me explico la espléndida definición que hace de las mismas en el libro “Microcosmos” y ante la pregunta dice: “La cafetería es un aislamiento especial, es el sitio donde la soledad se verifica en medio de los demás“.

Como J. K. Rowing que empezó a escribir su famosa obra “H. Potter” en la cafetería de su barrio, pero por otro motivo, el de que su pequeño hijito estuviera caliente mientras dormía.

A Sartre también le gustaba el ruido. En los cafés Sartre elucubraba sobre el existencialismo.

Marguerite Duras se llevaba el bar a su escritorio y simplificaba la inspiración con una botella de whisky a su lado.

Fédor Dostoievski escribía compulsivo, de día y de noche.

Borges se metía en la bañera por la mañana y meditaba sobre si lo que había soñado valdría para un poema o relato.

Carlos Fuentes siente cómo lo posee el alma de su difunto hijo a la hora de escribir.

Cortázar escribió “Rayuela” totalmente poseído por sus personajes, perdida la noción del espacio y el tiempo.

Isabel Allende hace conjuros antes de ponerse a escribir. Tiene fetiches y comienza siempre sus novelas el 8 de Enero.

Mario Vargas Llosa, que empieza la escritura a las 7 de la mañana, tiene un orden casi obsesivo, los libros de su biblioteca están ordenados por motivos curiosos: por tamaño, por países… y se rodea de figuras de hipopótamos de todas clases.

Saramago solo escribe dos folios por día, y ni una línea más.

T. S. Eliot escribía sólo un par de horas porque a la tercera hora, pensaba él, ya no estaba inspirado.

Thomas Mann le leía lo escrito a toda su familia y le pedía consejos.

Antonio Tabucchi sólo escribe en cuadernos escolares.

Neruda lo hacía con tinta verde.

Hemingway con una pata de conejo raída en el bolsillo.

Gabriel García Márquez necesita estar en una habitación con una temperatura determinada. Debe tener en su mesa una flor amarilla, de lo contrario no se sienta a escribir. Y siempre lo hace descalzo. Si no está inspirado, no escribe absolutamente nada.

A veces puede estar meses sin escribir una sola línea. Una vez alguien le aconsejó que, si quería hacer un buen relato, antes tenía que contarlo muchas veces, para ver qué partes atraían al oyente y cuáles le aburrían. Eso es lo que suele hacer con sus novelas. Las cuenta y las cuenta y las cuenta. Apasiona a la gente. Conforme las va contando va inventando nuevos detalles, hasta que ve que la historia funciona.

Señala que su maestro fue Hemingway. La lección que aprendió del narrador norteamericano fue ésta: “El descubrimiento de que el trabajo de todos los días sólo debe interrumpirse cuando ya sabes cómo reanudarlo al día siguiente“.

No creo que se haya dado nunca un consejo mejor para escribir. Es, ni más ni menos, el remedio absoluto contra el fantasma más temido por los escritores: la agonía matutina ante el papel en blanco.

Francesco Piccolo profesor de la Universidad de Roma, escritor y guionista de Nanni Moretti, en su libro “Escribir es un tic” exprimió el anecdotario y sacó ritos y manías de escritores de todos los tiempos.

Quizás no haya escritor que no tenga manías que le ayuden a encontrar confianza. Quizás son extravagancias creadas a propósito. Viven tan pendientes de la fantasía que se ponen muy nerviosos con las cosas terrenales, entre ellas, escribir. Y por eso hacen lo que hacen.

(artículo aparecido en : http://www.literaturate.com/los-escritores-esos-maniaticos/)

(NOTA: Yo le respondo a una amiga, porqué pongo a veces en mi blog escritos de otros escritores también:

Porque nos enriquecemos todos mejor así, porque no tengo un afán de protagonismo imperante y absoluto, porque deseo aportarles a otros lo mismo que otros escritos de otros, me aportan a mi misma, porque las visiones de otras ópticas nos dan también otra vertiente de entendimiento y porque nadie tiene la verdad absoluta, porque puedo ser útil también de otros modos indirectos en mi blog y dejar mis egoísmos particulares. Compartir nos enriquece. Siempre y cuando se respeten los nombres de los autores originales.  Si son mis escritos originales irán lógicamente firmados con mi nombre.)

Ain’t It Funny

•6 Agosto 2009 • Dejar un comentario

Ain't It Funny

Ain’t It Funny
(Jennyfer Lopez)

Single Import, tema que me encanta, de la incombustible J.LO. que salió al mercado el 2001. Lo comparto con los fans de Jennyfer Lopez. El vídeo tiene magia y ese galán esta…de primera.

INSTANTES

•6 Agosto 2009 • Dejar un comentario

“Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años…
y sé que me estoy muriendo.”

(Texto atribuido a Jorge Luis Borges, pero queda en duda su autoría)

Daily Mirror Collection

•6 Agosto 2009 • Dejar un comentario

Golden Retriever adoptando gatitos 1964
Golden Retriever, adoptando gatitos.

EL AZUL DE LA LOMBARDA

•27 Julio 2009 • 2 comentarios

Flor Azul (rosa Azul) 3

EL AZUL DE LA LOMBARDA
(Por Gina Martínez-Vargas Araníbar)

Cúanto cuesta alcanzar la cumbre más alta, cuánto es el arrojo con el cúal el héroe intrépido e iluso cree poder conseguir casi todo, mientras más jóven más osado y cree ser muy capaz de conseguirlo. Siempre en cierta edad de cándida  inmadurez, creemos saberlo todo alguna vez, creemos que la vida es una sucesión de días simples, dados, hechos ya por naturaleza, que los largos tallarines cuelgan de los árboles, dispuestos a ser cogidos, como decía muy convencida mi prima A*, que los desayunos y las cenas vienen casi, como llegaron alguna vez ciertos niños traidos en cigueñas desde París. En canastitas muy bien atadas y con sendos lazos de razo que adornaban y perfumaban el paquete novedoso y misterioso de una vida enigmática y aún sin conocer. ¡Qué tiempos aquellos de total e ingenua inocencia!. Cuando todo lo que nuestros padres nos ofrecían y ponían sobre la mesa, parecía caer como frutos prestos en  sazón, de algún árbol que ellos iban cogiendo al pasar, mientras paseaban tranquila y plácidamente entre los campos y los huertos… Los sendos regalos de Noche Vieja, que llegaban mágicamente de un día para otro, sin nosotros saberlo ni pedirlos. Eran los bienes mentirosos. Esos llegaban del cielo.

Sí, nuestros padres trabajaban y mucho, pero nosotros entendíamos muy poco de eso, nos lo proveían todo con una gran artimaña propia de los cuentos de hadas y nosotros casi siempre reíamos y jugábamos con los regalos y juguetes, inmersos en sueños y mundos artificiales difíciles de descifrar;  ellos vivian sus cosas y nosotros las nuestras, ellos miraban los relojes del tiempo y salían corriendo a trabajar. Nosotros sólo sufríamos indeciblemente en las mañanas, al tener que dejar el lecho tibio que nos arropaba en nuestra imberbe y fantástica inocencia, para ir al colegio, siempre igual, con el pelo arregladito, el uniforme y los zapatos muy limpios e impecables, los dientes cepillados después del desayuno de rigor, sin el cual las madres no consentian cruzáramos la puerta de casa, bajo amenaza que sin desayuno nos desmayaríamos en la fila de la formación, para vergüenza y extrañeza de todas las niñas formalitas y tan monas del colegio. Yo detestaba la leche, pero tras la intensa rogativa materna,  había que tomarla como agua, como me decía ella a menudo, mientras ella, inventaba argucias para hacérmela parecer distinta cada mañana, le añadía más cocoa para disimular ese sabor que yo detestaba de la leche de vaca. ¡Dios, qué sacrificios infantiles!. Al menos, eran los únicos que conocía yo, aparte de eso todo era  parecido a una juerga .

Tras aprenderme la tabla del 2 en el cuarto de hora de plazo que me dio mi padre, yo  también aprendí a chantajearlo sin malicia deliberada, le había pedido me comprara a los quince años un auto Volkswagen,  de los de verdad, y me lo prometió, debía llegar a los 15 para ser mayor y hacer lo que quisiera, porque a mi su cochazo Ford Custom, tan grande, no me gustaba mucho, me parecía facineroso, muy familiar, no tan personal, por eso no sólo me fascinaron desde entonces los coches chicos, tipo europeos y más prácticos, hasta parecía ser una buena pobre,  muy considerada y pedir muy poco… Qué fácil parecia todo entonces. Sin embargo, yo ignoraba muchísimas cosas de la vida. Sin saberlo deseaba crearme una especie de panacea dulce, parecía ir buscando lo que los alemanes llamaron alguna vez  la Die Blaue Blume o la “Flor Azul”, símbolo de lo inalcanzable.

Jugando un día con mi hermano mayor, un niño superdotado, que ya para entonces tenía indicios de tener vocación de científico y había recibido unas cuantas azotainas contundentes e inclementes de mi padre, por hacer ya desde niño sus ingeniosos y sesudos experimentos con la jeringuilla de inyectables que guardaba mi padre tan celosamente envuelta en una franela, en algún armario,  para inyectarnos si caíamos enfermos; introduciendo esa aguja de inyectables en los árboles, para descubrir lo que le decía esa sabia y preparar sus compuestos químicos y sus raras mezclas en formas de aguas de distintos colores,  que ponía en frascos de cristal, que yo miraba y admiraba con recelo inquietante y cierta perplejidad, y como era una niña curiosa con afán competitivo, admirado y copión, por seguirlo en sus extraños inventos, lo reté un día a que yo haría un agua de color azul, —agua que dígase de paso, nunca logré crear, en mi ilusa, infantil y picona inventiva imaginaria de entonces— .Ese no era mi camino, yo me convertí con los años y el tiempo en una mujer de letras y en sus experimentos químicos yo siempre llevaría las de  perder, ni los entendía, ni era capaz de penetrar en el alma e importancia de esos experimentos. Lástima para mi hermano que mi padre lo pilló, porque la aguja de la jeringuilla de inyectables se quebró, y hasta pudo haber perdido su temprana aptitud vocacional por la investigación química, por el dolor que le ocasionó mi padre con las tundas reiteradas a su desobediencia, y en su intento por hallar y descubrir ficciones experimentales, en su mentalidad de un niño científico e inquieto. Ahora ya es un reputado y eximio Químico Farmaceútico Clínico, catedrático de algunas Universidades y además Coronel de la Sanidad de Policía, y un padrazo de primera, de quien me siento muy orgullosa; pero he de confesar mi larga y frustrada desazón por no haber hallado ni la piedra filosofal de Aristóteles, ni el Dorado de los Andes, ni el Santo Grial perseguido por El Rey Arturo, ni la gran panacea dulce para mis males, ni siquiera haber logrado inventar la tan anhelada agua de color azul,  para lograr ganarle las apuestas.

Con los años he sabido que de hallar el aciano y la achicoria, plantas que por cierto crecen en Europa Central, quizas  habría extraido el elixir azul tan anhelado entonces, para dejar con un palmo de narices a mi pequeño y hábil científico, pero en mi camino nunca me encontré con eso, si lo habría sabido nunca habría esgrimido tan alegremente tal reto. Además hay una larguísima lista que va detrás de ese gran símbolo por hallar la flor azul, simbolo de lo inalcanzable, lo infinito, del afán de un amor romántico y metafísico, el anhelo por el conocimiento de la naturaleza y en consecuencia de uno mismo,  unido a ello una aspiración suprema de lo inaccesible. De hecho la rosa azul,  el día de hoy  ha podido ser creada, eso me dicen a mi las enciclopedias más versadas en botánica. Sin embargo, Novalis, preso de la profunda conmoción que imprimiera en su alma la prematura muerte de su amada Sophie Von Kühn, escribiría su novela Heinrich Von Ofterdinger, novela romántica de la apoteosis de la poesía, en donde se exalta la épica sobre La Guerra de Cantantes Wartburg, (surgida en 1266); sin embargo, la novela fue escrita de 1800 a 1802, publicada póstuma por Friedrich Schlegel. Novela en la cual “el joven Heinrich, homónimo de la novela sueña que camina por un extraño paraje y entra a una cueva que contiene una brillante flor azul, rodeada de cientos de flores de diversos colores. Heinrich, sólo tiene ojos para la flor azul, la cual él contempla lleno de ternura. En la “Flor Azul”, no solamente se unen la naturaleza, el hombre y el espíritu humano”. Se dice que esta novela fue inspirada en Novalis, por la pintura de su amigo Friedrich Schwedenstein, al pintar una flor azul, como símbolo de la utopía universal.

La simbología derivada de la “Flor Azul” esta muy presente en la literatura y la pintura, pero casi siempre esta imbricada profundamente a ciertos valores elevados que se aspiran en la existencia, el ideal perfecto, romántico como en la ideología de Adalbert Von Chamisso, quien dijo haber encontrado “la flor Azul del Romanticismo” en las montañas del Harz; Joseph Von Eichendorff escribió su poema sobre la “flor azul”, Hertha Vogel-Voll usa la flor azul en su cuento Die Silberne Brücke (El puente de plata), como un elemento que da su poder mágico a los cuentos de hadas, mientras Goethe buscó en Italia la Urpflance o “planta original” que se refiere a la flor azul y Heinrich Zschokke, la utilizó en su novela “Der Freihof Von Aarau” como un símbolo del amor y el anhelo. John Le Carré, el padre de “El Espía que surgió del Frío”, hace decir a uno de sus personajes: “Yo me consideraba un romántico, siempre buscando la flor azul” en su novela: “Una pequeña Cuidad en Alemania“. Mientras en la novela “Una Mirada en la Oscuridad” (A Skanner Darkly), de Philip K. Dick, se juega con el artificio de una droga derivada de una planta de flores azules. Esa simbología ha tenido siempre un papel importante relativo al afecto idealizado y supremo del amor y al hecho de intentar alcanzar grandes ideales a veces inalcanzables….En 1960 Werner Helwig publica su historia sobre el movimiento juvenil Wandervogel o “la Flor Azul del Wandervogel”, quienes utilizaron en canciones la flor azul como símbolo.

Con la madurez de mis años, y mientras veía deslizarse el agua azul intensa entre mis dedos, al lavar la llamada col lombarda, col roja o simplemente repollo rojo, fluyeron los años de mis memorias para atrás y pensé que había hallado por fin el secreto de un imposible, buscado y atesorado toda una vida y por desafiar al científico de la familia. Entonces comprendí que no todas las respuestas llegan cuando las buscamos prematuramente, sino que van cayendo dulcemente, como caen al marchitarse las hojas del otoño.

Barcelona, 26 de julio de 2009.

THE LOVE IS BLUE

•27 Julio 2009 • Dejar un comentario

Paul Mauriat

EL AMOR ES AZUL
L’Amour est Bleu
(Paul Mauriat)
Bello tema de este gran músico francés, que me trae recuerdos de las matinés de los domimgos,  cuando nos mandaban al cine de chicos y siempre la tocaban antes de las películas.

EL LAMENTO DE LOS PARAÍSOS PERDIDOS

•12 Julio 2009 • 2 comentarios

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 El LAMENTO DE LOS PARAÍSOS PERDIDOS
    (Por Gina Martínez-Vargas Araníbar)

Mirando hacia esa gran casa fue como un día descubrí a instancias de mi hermana, el lugar de donde provenía la infelicidad terrena, así fue como un día yo sentí que aquello me superaba y fue cediendo hasta despojarme del falaz paraíso terreno que una vez ideé en mi mente y en mis ilusas tardes vacías de mirar hacia lo lejos y sentirme privilegiada de participar de la tranquila y verde naturaleza del lugar. Un paraíso, era lo que un día supuse yo, que habitaba en aquel pedazo de mundo, que la poca agudeza de mis sentidos había apenas empezado a vislumbrar, cuando supe lo demás.

Llegué a creer que en algun lugar del planeta había paz, amor y libertad, pero ni la poética de la injusticia, ni la apoteosis de una feliz primavera que fluye y florece, logró evitar que mis ojos y mi corazón logren sentir ese dolor, esa infame soledad de los abandonados, de las almas buenas privadas de su libertad,  que sufren y no son amadas. Siempre había supuesto que por ejemplo no había nacido para las despedidas, porque se debía decir adiós, un adíos de verdad y sin ambages, y son cosas que duelen en el alma y en el corazón. Fui comprendiendo que desprenderse de lo amado, era privarse de algo muy grande y muy querido, lo supe por primera vez a los 4 años, cuando mis padres hacían intentos inútiles para distraerme de la anunciada marcha de Rumualda, la mujer que me criaba y a quien adoraba con cierta vehemencia enfermiza; todo hacía presagiar que mi alma de pequeña niña se oscurecería hasta la médula cuando la ví marcharse de mi vida. Era una chica casi adolescente, a quienes sus humildes padres campesinos  reclamaron y vinieron un buen día a apartarla de mi, a arrancarla de mi lado y llevársela consigo para la eternidad…Ese dolor aún está clavado en mi, quizas como anticipo de aquellas cosas que nos marcan para siempre y que sin saberlo se sucederán, en otras fechas, otras edades, otras lluvias por caer. También supuse que no estaba hecha para los dolores del desamor, para llorar tras los chubascos de tormenta, para olvidar los días y momentos más felices, para estar triste y no saber reír, …pero un día los viví también…Un día el resplandor de mi ventana se vistió de gris, sin vida, ni esperanza y supe del dolor de las ausencias. Tuve que saberlo como aprendizaje del dolor, como enseñanza de lo que representa la vida fugaz, como pasajera efímera de un destino y quizas como ciudadana casual que habría preferido no nacer y estar aquí, pero ya nada podría devolverme a la negación de lo absoluto, lo que sucedió con mi llegada no tenía opción y se había convertido en algo inevitable, como si el sello de la fatalidad y el desencanto me hubieran marcado muy temprano, ese hecho que me da con cierta frecuencia la sensación de lo irremediable y me pesa con cierta asiduidad, dándome la certeza de lo inexorable y viene a constituirse quizas en mi lado más oscuro e insensato, al reflexionar sobre mi existencia.

Había criado a mi cachorro Marco en principio sin gran ilusión porque me sacaba de mi mundo y lo revolucionaba todo, pero esa sensación se fue muy pronto y se hizo querer con sus locas gamberradas, chospando como los niños traviesos y felices, destrozando sus juguetes, las zapatillas y las cosas que encontraba a su paso, se le perdonó los destrozos por pequeño e inconciente y hasta nos reimos de las marcas de sus dentelladas, desperdigadas en las cosas, como huellas de su infancia loca y muy feliz, un tanto dispersa y contagiante. De su estilo infantil y juguetón nos transmitio mucho a los mayores de la casa, fue inevitable caer rendida ante los encantos de un bebé de perro y hablarle como a los bebés o mimarlo y caer en estilos casi ñoños  al tratarlo y expresarnos, con lo extremadamente gracioso y juguetón que era de pequeño. El tiempo lo ha hecho adulto y sigue siendo tan gracioso y tan amado por nosotros,  que criarlo ha sido una experiencia bella y gratificante. Ingresar a su mundo me ha sensibilizado aún más con el mundo de los animales y en muchas cosas me habrá hecho a no dudarlo, en un ser humano mejor. Por otro lado, Marco no ha conocido jamás el dolor, hasta dormido,  sus sueños son velados y respetado en su individualidad de hijo pródigo y mimoso, por eso algunas noches que sueña o llora durmiendo o intenta ladrar, me he preguntado yo la razón de sus pesadillas y dolores inventados, si siendo tan amado y estando tan pendientes de él como si de un pequeño rey se tratara, le suceden. Y pienso al calmarlo de sus pesadillas: “No hay caso que Marco a salido a mi de imaginativo. ¿En qué mundos se meterá dormido mientras sueña, qué batallas tendrá que librar y cuáles serán las oscuras razones de sus pesadillas?”.

Marco haciendo la siesta_editedMarco, un perro feliz

Yo que podría ser una Juana de Arco contra el mundo de los otros y quizas nunca lo seré, me he dedicado a narrar aquí los lamentos de ciertos paraísos perdidos, que acabo de descubrir y es seguro que de heroína tenga muy poco, más bien sí de cobarde e hipersensible, corazas que no me cubririan de nada, ni de las lluvias, ni me harían más fuerte para las duras batallas de esta vida,  por lo que de seguro tendré que volver a llorar,  por la razón de mi conciencia, mi extremada conciencia de las cosas y los seres como Marco,  que veo desde mis ventanas,  privados con duras cadenas de su libertad, para jugar, para chospar alegremente y que de tarde en tarde me traen una extraña y oscura pesadumbre,  por lo que es la vida y por la crueldad de unos duros e insensibles corazones,  que han convertido mi supuesto paraíso en un prolongado lamento que me llega desde lejos,  como el reclamo y la desdicha de soportar muy mal la suerte. Por ese perro niño que no reirá, ni chospará feliz en libertad,  por esos prados que miran sus ojos extenderse hasta el infinito y llora su esclavitud inútilmente y nadie le responde como a un pequeño rey, ni cuida de sus pesadillas,  porque unas cadenas lo atraparon y ya nunca vivirá feliz, teniendo en cambio que dormir para olvidar que está cautivo y procurar tener sueños más felices e idear algúna infancia que jamás le arrebataron el metal de unas cadenas, ni un duro corazón de piedra, para confinarlo al pequeño y único espacio cercano a un árbol y una gran casona,  donde no hay amor para otorgarle su preciado derecho a la libertad y donde jamás vendrá una Juana de Arco, compasiva y valiente a pelearse con el mundo o por ser una cobarde,  o ser  incapaz de ablandar duros corazones y romperle sus cadenas, para llevarlo hacia el lugar alegre y feliz de su niñez perdida y hacia la inmensa y anhelada libertad de sus felices sueños…Si jamás lo haré,  para sentir ese dolor,…yo tampoco habré nacido.

Para dos perros niños ( Charly y Trasto), que aspiraría liberar de sus cadenas. Sugerencias, no para mi mundo de  idealista, soñadora, sino para enfrentarse al mundo real y a duros corazones y cadenas mentales, sociales y a gente que no ama a los perros, ni a otros animales.

Barcelona, 06 de julio 2009

CINEMA PARADISO

•12 Julio 2009 • 2 comentarios

Bella Música de la Película “Cinema Paradiso” de Ennio Morricone. Una película que es pura nostalgia del Cine de Oro de antes, en cuyo vídeo se ven los grandes y más famosos besos del cine de entonces. Recomiendo este film.

EN LA NIEBLA

•12 Julio 2009 • Dejar un comentario

En la Niebla
(Por Hermann Hesse)

¡Extraño vagar entre la niebla!
Solitario está cada arbusto y piedra,
ningún árbol mira al otro,
cada uno está solo.

Lleno de amigos estaba para mí el mundo
cuando mi vida era clara todavía;
ahora que la niebla cae,
nadie más está visible.

Verdaderamente, nadie es sabio
si la tiniebla no conoce,
lo inevitable y silencioso
de todo lo aparta.

¡Extraño vagar entre la niebla!
Vivir es estar solo.
Ningún hombre conoce al otro,
cada uno está solo.

ALMA DE BLUES

•5 Julio 2009 • Dejar un comentario

Concierto La Noche

ALMA DE BLUES
(Presuntos Implicados)

Álbum del estupendo Grupo español Presuntos Implicados, que sale al mercado el 2008, y se deshizo para lástima de nosotros sus fans. Cuya primera voz era Soledad Jimenez, una de las mejores voces de la música española hoy en día, quien sigue cosechando éxitos actualmente como solista. ¡Aupa Sole, eres la mejor!…

IWTOLD GOMBROWICZ Y LA GIOCONDA

•5 Julio 2009 • Dejar un comentario

 

gombrowicz_w

WITOLD GOMBROWICZ Y LA GIOCONDA
(Juan Carlos Gómez)

Gombrowicz era todavía un adolescente y ya el mundo se la hacía insoportable. La familia, la sociedad, la nación, el estado, el ejército, los ideales, las ideologías y él mismo le resultaban unas caricaturas. Erraba por los campos cabizbajo aplastando terrones con la punta de sus zapatos. No había dejado de creer pero la fe ya no le interesaba por lo que su soledad llegó a ser completa.

Cuando observaba a sus compañeros de la infancia, pequeños campesinos que habían integrado una guardia que él organizaba y comandaba, se daba cuenta que ellos no eran caricaturas, eran sencillos y sinceros. No podía comprender por qué la cultura y la educación falsificaban al hombre, mientras el analfabetismo daba buenos resultados. Viajando en tren hacia Varsovia, en circunstancias extrañas y dramáticas, se le vino a la cabeza una idea que, por lo menos en parte, le aclaró este enigma.

En la estación siguiente a la de su ascenso al tren subió uno de sus tíos Kotkowski y se sentó junto a él. Era un hombre mayor, terrateniente, tirador excelente y apasionado por la caza. De repente miró a su alrededor: –Salgan, por favor. La gente observó que estaba armando un revolver, y otra vez con tono firme pero sin levantar la voz : –Salgan, por favor. El compartimento se vació en un santiamén, entonces el tío le guiñó un ojo.

La Gioconda

“Por fin, un poco más de espacio. Había tanta gente que no sabía lo que decía. Ando mal de los nervios, no puedo dormir, voy a Varsovia a ver si allí mejoro un poco” Gombrowicz se dio cuenta que se había vuelto loco, que dispararía si lo provocaban, tuvo que convencerlo al guarda del tren de que podía controlarlo hasta que llegaran a Varsovia.

“Es terrible que todo terrateniente tenga que ser un excéntrico y haya de comportarse como si estuviera chiflado; –¿Tú crees? Pero sí, es verdad, lo he observado, se han vuelto tan extravagantes que da vergüenza, serán sus fortunas que se le han subido a la cabeza; –Sabes tío, yo tengo una teoría (…)”

“La gente sencilla vive una vida natural, sus necesidades son elementales y por lo tanto sus valores son verdaderos; –¡Qué cosas dices!; –Para un hombre rico, en cambio, el pan, por ejemplo, no es un valor porque está saciado de pan. Un hombre rico no tiene que luchar para vivir, entonces inventa necesidades artificiales, es decir, falsas: el cigarrillo, la elegancia, la genealogía, los galgos, por eso son excéntricos y no encuentran el tono adecuado”.

La necesidad artificial y falsa del cigarrillo Gombrowicz la emplearía mucho tiempo después en la polémica que mantuvo con Jean Dubuffet sobre la naturaleza de la pintura.

Con esta explicación que le dio al tío no sólo resolvió el enigma de la educación y el analfabetismo, sino que también dio una clase doméstica de lo que el marxismo llama la dialéctica de las necesidades y los valores.. La idea sobre lo artificioso de la forma de las clases superiores iba a ser uno de los puntos de partida de su trabajo artístico.

“Cuando, transcurridos una decena de años, narré a los hombres de letras del café Ziemianska, cómo por miedo a un revólver cargado llegué a concebir una de las tesis fundamentales del marxismo, los contertulios se me echaron encima acusándome de fabulador”.

Quizá sea útil saber, para estar informado sobre la verdadera naturaleza del cigarrillo, esa arma terrible que Gombrowicz esgrimía para combatir a la pintura, que fumaba cuarenta cigarrillos por día, y que los sostenía al modo de los fumadores de pipa.

Los cigarrillos que fumaba eran horribles y muy fuertes, dejaba el paquete sobre la mesa, y si alguien le ofrecía cigarrillos importados, los rechazaba con dignidad: –No, gracias, yo fuma Tecla. Quien le ofrecía con frecuencia cigarrillos norteamericanos era un personaje del café Rex, un suizo alemán al que todo el mundo llamaba Philip Morris. Elegante, serio, puntual, sólo fumaba esa marca de cigarrillos. Gombrowicz le despreciaba sistemáticamente esas invitaciones, pero lo desplumaba jugando al ajedrez, poca plata, apenas le alcanzaba para pagarse una comida.

Gombrowicz emprendió su peregrinación a Francia como un estudiante sin mundo, provinciano y, no obstante, profundamente ligado a Europa, para poner a prueba las conclusiones que había sacado de la clase doméstica que le había dado al tío Kotkowski sobre la dialéctica de las necesidades.

En París caminaba por las calles, no visitaba nada y no tenía curiosidad por nada. Su indiferencia no era más que una apariencia que ocultaba en el fondo una guerra implacable. Como polaco, como representante de una cultura débil, tenía que defender su soberanía, no podía permitir que París se le impusiera. La necesidad de preservar su independencia y su dignidad le impedía gozar de París, no podía admirar a París.

“¿Le gusta París?; –Así, así. A decir verdad no he visitado nada; –¿Por qué?; –No me gusta levantar la cabeza delante de los edificios y, en general, las visitas turísticas me aburren y deprimen; –¿Así que París no ha tenido la suerte de caerle en gracia?; –Bueno… más o menos… no mucho; –Pero, cómo, ¿no le gustan las perspectivas de la Place de la Concorde?; –Cómo no, siento respeto por todo ese Gótico y por el Renacimiento. Lástima que la población no esté a la altura… Para ser sincero los parisinos son más bien feos y carecen de encanto…”

Desde muy joven la admiración constituyó para Gombrowicz una actitud impracticable. No sé que es lo que habrá hecho en Polonia pero aquí, en Buenos Aires, entraba a las exposiciones renqueando apoyado en alguno de nosotros; si le preguntaban algo, en algunos casos alegaba que lo hacía para compensar alguna falta de balance de la propia exposición, y en otros porque le dolía mucho una pierna, y que era una lástima que la belleza de la pintura calmara menos el dolor que una aspirina.

Cuando en la quinta de Hurlingham me presentó las esculturas metálicas de Giangrande evitó que me pusiera en pose de admiración: –Vea, son unos pluviómetros muy especiales que se fabrican aquí para una empresa agrícola. En París, en una de esas tardes de vagabundeo, acompañó a su amigo Jules al Louvre.

“Cuando se me ocurre ir a un museo me preocupo mucho más por los rostros de los visitantes que por los rostros pintados. Mientras los rostros pintados miran con una tranquilidad soberana, en los rostros vivientes y reales se nota algo convulsivo y desesperado, falso y ficticio que hasta puede asustar a una persona poco acostumbrada. Ah, por Dios, estas miradas piadosas o conocedoras, ese esfuerzo para ‘estar a la altura’, esa pseudo profundidad que se junta con todo un mar de pseudo impresiones, pseudo sentimientos, pseudo juicios (…)”

“La Gioconda es una hermosa tela, pero si Leonardo da Vinci hubiese podido presentir las convulsiones que originaría su cuadro, es posible que hubiese aniquilado el rostro pintado para salvar los rostros reales”.

Jules había adoptado de repente un aire místico, se acercaba a los cuadros en estado de tensión, Gombrowicz pensó que adoptaba esa pose para atraerlo a su culto, mientras tanto echaba miradas desabridas a los cuadros con una mezcla de menosprecio y aburrimiento que le producía el exceso de pintura: –¿Por qué me haces reproches?, no comprendes que yo no miraba los cuadros, sino otra cosa; –¿Qué cosa?; –La gente, tu miras los cuadros y yo miro a la gente que admira los cuadros, tienen una expresión estúpida, ¿entiendes?, un hombre al admirar un cuadro pone cara de imbécil, ¡es un hecho!.

La belleza de la pintura afeaba la cara de los admiradores, el cuadro era hermoso, pero lo que había delante del cuadro era esnobismo y un esfuerzo torpe para advertir algo de esa belleza de cuya existencia se estaba informado.

El sentimiento de admiración que aparece de vez en cuando en las obras de Giombrowicz, es un sentimiento de admiración derrumbado, enfermizo y teatral. Con una expresión de perfecto campesino Gombrowicz echaba unas miradas descuidadas a aquellas salas llenas de la monotonía infinita de las obras de arte. Bostezaba. La expresión de Jules rayaba entre la histeria y el odio: –Estoy harto, Basta. ¡Vámonos! Salimos al mundo, ¡qué delicia!: sol, mujeres.

“Cuando hombres normales e inteligentes en todas las demás realidades se pierden de modo tan lamentable frente a cierta clase de fenómenos, esto quiere decir que hay algo de falso y de malo en su relación misma con esos fenómenos. Y, por cierto, en el terreno artístico se acumuló una cantidad tan grande de absurdos, paradojas, falsedades, que eso no se puede explicar sino por algún error básico en nuestro modo de tratar el asunto. ¿Cómo explicar, por ejemplo, que delante de un cuadro firmado por Rafael nos muramos de entusiasmo y la copia del mismo cuadro aunque perfecta nos deje fríos?”.

El escritor debe obligarse a desarrollar una política frente a la cultura, no puede dejarse subyugar, debe conservar su soberanía y no tan sólo en atención a su yo. La atracción que produce la belleza en el arte no tiene lugar en una atmósfera de libertad, una voluntad colectiva que pertenece a la región interhumana de la que no tenemos conciencia nos obliga a admirar.

De modo que somos puestos en el trance de tener que admirar, la relación que surge entonces entre el que admira y la belleza que admira es falsa. En esta escuela de tergiversaciones se ha formado un estilo, no sólo artístico sino también de pensar y de sentir de una elite que se perfecciona y consigue la seguridad de su forma de una manera inauténtica.

“¿Cómo es posible reducir todo eso a la pura estética y a una retórica estéril y vacía sobre la grandeza del arte? ¿Cómo se puede de tal modo enseñar la literatura y el arte a los niños en las escuelas acostumbrándonos desde pequeños a una pura ficción? Nuestra vida artística se desarrolla en un clima de perpetua mentira, y es por eso que la clase culta no tiene ningún real contacto con la cultura y que, en verdad, todas nuestras actuaciones culturales recuerdan mucho más un rito solemne que una auténtica convivencia espiritual. Mientras no tengamos el valor necesario para dejar las ilusiones, mientras no lleguemos a una mejor conciencia de las fuerzas que nos dominan, siempre el rostro pintado de la Gioconda va a transformar nuestro propio rostro en algo… algo… en fin, en algo bastante dudoso”.

 

UNA SOLA ROSA

•5 Julio 2009 • 1 comentario

Rosa

Una Sola Rosa …
(Por Rainer Maria Rilke)
Traducción: Miguel Frontán

Una sola rosa es todas las rosas
y es ésta; el irremplazable,
el perfecto, el dócil vocablo
que encuadra el texto de las cosas.

Cómo decir alguna vez sin ella
lo que fueron nuestras esperanzas,
y las tiernas intermitencias
en nuestro continuo viaje.